Demonio II
Éste es mi segundo busto, “casualmente” también es un demonio… está hecho totalmente con masilla SuperSculpey Firm (masilla que cura al horno, permite mucho detalle y ser lijada una vez cocida). Este tipo de masilla lo usan muchos escultores en sus trabajos, como vereis es muy fácil de usar y conseguir un acabado muy fino. Para fundir la masilla entre sí podemos usar aceite corporal o trementina, ambas sirven.
En primer lugar debemos construir el armazón sobre el que asentaremos la masilla, a la altura del cuello doblaremos el alambre hacia delante, nunca vereis una cabeza de aspecto natural alineada con los hombros. En la cabeza ponemos papel de aluminio para que la masilla agarre más.
Recubrimos el armazón con masilla y vamos añadiendo los volúmenes generales.
Alisamos con los dedos y los pinceles de goma y marcamos los puntos de referencia de la cara.
Vaciamos la boca y vamos levantando los volúmenes de los pómulos, nariz, labios… y marcamos las sienes.
Colocamos dos bolitas de tamaños similares en las cuencas de los ojos y ponemos los párpados uno a uno.
Los mofletes los haremos como si estuvieran corroídos, para ello vamos colocando churros de masilla y los fundimos entre sí.
Hay que tener cuidado en no mover la mandíbula ya que se deformarán las tiras de carne y será muy difícil volverlas a su estado inicial… como vereis aquí abajo la mandíbula se me deformó bastante. Terminamos el volumen del cráneo con más masilla.
Necesitamos un soporte para los cuernos, tomamos un alambre fino, le damos forma y lo presentamos en el busto.
Retiramos la estructura y la recubrimos con masilla intentando que quede lo más simétrico posible.
Clavamos la pieza de alambres y presionamos la masilla para que quede bien fija, a continuación rellenamos los huecos y fundimos los cuernos a la cabeza.
Vamos añadiendo más masilla para darle forma al cráneo.
La orejillas las haremos al aire, simplemente ponemos masilla, la fundimos con el resto y con una cuchilla separamos el extremo. Con ayuda de un gancho o aguja le modelamos la oreja.
De nuevo añadimos masilla para modelar los músculos del cuello.
Procedemos igual que antes pero añadiendo hilos de masilla más finos para simular piel en tensión.
Con la cuchilla cortamos los hombros.
Un pequeño detalle en la frente y en la espalda le aportará un poco de riqueza.
Una vez que creamos que está terminado pasamos a cocerlo, como vereis yo uso un simple calentador de cera de depilar, no necesitamos más. Lo ponemos a potencia máxima y lo dejamos un buen rato, todo dependerá del espesor de nuestra pieza, pero no tengais miedo, en este hornillo no se consigue una temperatura muy alta y no corremos riesgo de quemar la masilla. Yo creo que dejé el busto alrededor de una hora… mientras esté caliente la masilla está un poco blanda pero al enfriarse se endurece rápidamente. Una vez curada podemos lijar y repasar todo aquello que no nos haya quedado bien e incluso cortar los alambres salientes con la dremel.
Por último colocamos los dientes con masilla Duro, uno por uno, hacemos conos y los vamos pegando con un poco de cianocrilato en la parte trasera del diente para que no nos ensucie la parte que queda a la vista.




































